domingo, 5 de septiembre de 2010

UNA DE FANTASMAS

Y yo que pensaba que las películas de Fantomas y de Fumanchú ya eran parte de la historia... Pues resulta que no. El asesor de imagen de ETA-que debe ser un infiltrado de la Benemérita-les ha recomendado disfrazarse de la guisa en la que aparecen en el video que han enviado a la BBC, con capuchas de blanco satén (que, digo yo, deben estar pensadas para denotar su infinita ansia de pazzzz), en tanto que el resto de la vestimenta consiste en un negro negrísimo como los aquéllos de un grillo, que diría un castizo. Ni las manos se dejan ver.
Jamás la opacidad política y la oscuridad moral encontraron una imagen tan fiel. Durante años por venir, los expertos en la retórica de la comunicación audiovisual estudiarán este video como emblema perfectamente inquietante de lo sórdido y de lo siniestro. El Ku Klux Klan de la Patria Vasca, del Dios de Don Sabino Arana y de las Leyes Viejas. Qué cutres, mon Dieu.
Dicen éstos, sin dejarnos ver cómo no se les cae la cara de vergüenza-entre otras razones, porque no tienen agallas para enseñarla-que quieren emplazar al gobierno "para acordar los mínimos democráticos necesarios para emprender el proceso democrático". Más que obsceno, resulta vomitivo ver cómo la palabra "democrático" supura desde las enfermizas y negras llagas de esas capuchas satinadas.
El único blanco que queremos ver es el de la bandera de la rendición incondicional de ETA, acompañada de la entrega de las armas y la restitución material y moral a las víctimas. Todo lo demás son palabras, patéticas y siniestras maniobras que se quisieran políticas y no quedan más que en una mala película de serie B.